Proyecto realizado para la Cátedra Estructura III, Licenciatura en Bellas Artes, Universidad de Rosario
Una silla vacía. Auriculares. Miradas cruzadas.
El cuerpo vulnerable, expuesto, sostiene la tensión del miedo escénico.
Cada espectador que se sienta se vuelve cómplice silencioso: escucha, observa, comparte.
Un diálogo sin palabras donde la intimidad y lo público se encuentran, y la ansiedad se transforma en presencia.
Inspirada en la poética de Marina Abramović, la obra explora el miedo, la vulnerabilidad y la fuerza de la mirada compartida.



