Dúo Indie Rock / Pop · Buenos Aires 🇦🇷 → Barcelona 🇪🇸
Mi Propia Montaña somos Gonzalo Sosa y Charo López Mautino, pareja en la vida y en la música.
Charo creció en Almagro, Buenos Aires, rodeada de folklore, tango y las canciones de Charly García, Sui Generis y Serú Girán. Estudió comedia musical y aprendió guitarra de forma autodidacta, con esa curiosidad que la llevó siempre a absorber músicas de todo tipo.
Gonza nació en Boulogne, en una casa donde la guitarra siempre estuvo presente. Empezó a tocar a los 12 años y a componer en la adolescencia, pasando por dos proyectos musicales antes de llegar acá. Fan de Fito y Charly de toda la vida, y ya por cuenta propia se enamoró de Tame Impala, The Strokes y Arctic Monkeys. Ingeniero de sonido de formación, trabajó en el mundo de los datos sin dejar nunca de hacer música.
En 2024 decidimos crear Mi Propia Montaña. El nombre viene debido a que a los dos nos apasiona el trekking y la montaña. Hemos recorrido refugios por la Patagonia y sentimos que ese mundo tiene algo que decir sobre la vida, el esfuerzo, el sacrificio, la recompensa que viene después de subir. Subir una montaña es, a pequeña escala, vivir.
Nos fuimos a vivir a Barcelona. Y de eso trata Vivac.
De elegir qué llevarte cuando dejás Buenos Aires. De encontrar recuerdos donde no los esperabas. De llegar a un lugar nuevo con todo por delante, los desafíos, la incertidumbre, y también la parte linda: nuevos amigos, nuevas calles, nueva vida.

Lo grabamos entero en la habitación de nuestro departamento. Con lo mínimo necesario. Batería, bajo, guitarras eléctricas, acústicas y voces, todo ahí. La idea era capturar algo íntimo y verdadero, aprovechar la imperfección de no estar en un estudio perfecto. Que se note que somos nosotros.
Las guitarras suenan rockeras, estilo Stratocaster. Buscamos movimiento, ritmo, y que cada canción tenga su factor sorpresa. Somos fans de The Beatles, y eso se nota en las melodías y en las armonías: los dos cantamos, capas sobre capas, construyendo ese colchón sonoro que queríamos.





