Los gases y líquidos se clasifican como fluidos. ¿Por qué? La característica fundamental de los fluidos es la denominada fluidez. A diferencia de los sólidos, los fluidos son incapaces de resistir esfuerzos cortantes (o esfuerzos tangenciales). Cuando sometemos un cuerpo sólido a la acción de un esfuerzo cortante, experimenta una deformación bien definida. Por el contrario, los fluidos se deforman continuamente bajo la acción de los esfuerzos cortantes y fluyen.
Un fluido está compuesto por moléculas en continuo movimiento. A la luz del Modelo Estándar, las complejas interacciones entre las partículas elementales son las que determinan las propiedades de los fluidos. Por lo tanto, a la hora de estudiar las propiedades de los fluidos, deberíamos tener en cuenta la acción de cada molécula o grupo de moléculas discretas y evaluar, a nivel subatómico, cuáles son las interacciones responsables de la manifestación de determinada propiedad. La Hipótesis del Continuo, que considera que un fluido es un medio continuo a lo largo del espacio que ocupa. Un medio continuo se concibe como una porción de materia formada por un conjunto infinito de partículas (que forman parte, por ejemplo, de un sólido, un fluido o un gas) que va a ser estudiado macroscópicamente.
El Principio de Pascal describe que el incremento de presión en los fluidos se transmite de igual manera en toda dirección a todas las partes del fluido y las paredes del recipiente. Esto quiere decir que si externamente se provoca un aumento de la presión en algún punto del sistema, este aumento se transmitirá a todas partes del fluido y la presión en cada punto del sistema aumentará su presión en la misma magnitud.

Para un sistema hidrostático, la presión a determinada profundidad se puede pensar como el peso de la columna de fluido sobre una determinada área. Siendo peso una fuerza, y aplicada sobre una área, tiene sentido estar hablando de presión.

Algo que resulta evidente de esto es el enunciado del Principio General de la Hidrostática que indica que puntos del sistema a igual profundidad, se encuentran a igual presión.

Se debe considerar que en el caso del manómetro de tubo abierto, un lado del tubo está abierto a la atmósfera y la columna de aire de la atmósfera ejerce una presión considerable, con lo cual la rama del fluido verde abierta a la atmósfera estará sometida a la presión atmosférica externa, mientras que la rama conectada al fluído azul estará sometida a la presión P. La diferencia de las presiones a las cuales está sometido el fluido verde en cada rama provocará una diferencia en las alturas del líquido verde en cada rama. Esa diferencia de altura será ni más ni menos la representación de la diferencia de presión, y basados en el Principio General de la Hidrostática, se puede traducir esa diferencia de alturas en diferencia de presión, multiplicando por el peso específico del líquido verde. En el caso del manómetro de tubo abierto, la diferencia de presión que se medirá es la diferencia entre la presión P del fluido azul y la presión atmosférica. A este tipo de presión relativa se la denomina presión manométrica.

"Si un cuerpo está total o parcialmente sumergido en un fluido, éste ejerce una fuerza hacia arriba sobre el cuerpo igual al peso del fluido desplazado por el cuerpo".
Esta fuerza a la que se refiere el Principio de Arquímedes la denominamos Empuje y se simboliza con la letra E. El enunciado del Principio de Arquímedes da una idea de una fuerza, denominada empuje, que se opone al peso y que dadas ciertas condiciones podría hasta neutralizar ese peso, llevando a una situación de equilibrio. Para conocer sobre el orígen del empuje es necesario volver sobre el Principio General de la Hidrostática. Si se analiza la situación del bloque de hielo flotando en el agua, la presión hidrostática genera la aparición de una fuerza sobre el área del bloque de hielo, sobre toda su superficie. En este caso se analiza un cubo, aunque esto ocurre con cualquier forma geométrica.

¿y si esta completamente sumergido en el agua?