✨1. Susurros del alma

Hay días en que la vida se siente cuesta arriba, donde respirar parece el único esfuerzo posible, y los ojos se llenan de todo lo que ya no puedes sostener.

Buscas a quién culpar, quizás porque alivia por un momento: la niñez, las heridas, los ciclos que se repiten… y aunque decides poner un punto final, todo parece seguir igual.

Entonces llega ese momento: avanzar hacia el borde, no para caer, sino para decidir si sigues cargando lo mismo o te atreves a soltarlo.

Porque vivir con una bomba de tiempo en el pecho también es una forma de romperse.

Los seres humanos somos complejos… pero también somos capaces de reconstruirnos.

Y en ese proceso, cuando ya no quedan fuerzas, ahí es donde Dios comienza a sostenerte. No siempre calma la tormenta, pero sí tu alma en medio de ella.

A veces no se trata de entenderlo todo, sino de rendirse y confiar: Él sigue siendo bueno, incluso aquí.