¿De qué trata?
Experiencia diseñada para que las parejas re-conecten a través del vino, el chocolate y la presencia compartida.
No se trata solo de aprender a catar: es un espacio íntimo donde dos personas se permiten detener la rutina, mirarse con atención y redescubrirse desde lo sensorial y lo emocional.
¿Para quién está pensado?
Grupos de parejas que estén buscando una experiencia fuera de lo común.
¿Cuánto dura la experiencia?
2 horas y media
¿Qué incluye?