El lead ya dijo (aunque sea con la cabeza):
“Sí, me entiendes.”
Si propones antes, empujas.
Si propones después, enfrías.
Este es el punto exacto.
No presentas opciones. Presentas una recomendación.
El cliente no quiere elegir.
Quiere que alguien elija bien por él.
No estás vendiendo.
Estás diciendo:
“Por lo que me has contado,
esto es lo que tiene sentido.”
Y eso se acepta mucho mejor que un pitch.