Los dispositivos modernos, especialmente los teléfonos inteligentes, pudieron volverse pequeños, rápidos y portátiles gracias a una estrategia: integrar varios componentes electrónicos que antes estaban separados dentro de un solo chip. A esa integración se le llama System on a Chip (SoC).
Este diseño resolvió los dos problemas principales de los dispositivos móviles: el consumo eléctrico y el espacio físico.
Los primeros dispositivos electrónicos (computadoras, radios, televisores) usaban tubos de vacío, que eran:
Luego surgieron los transistores, permitiendo crear chips (circuitos integrados) donde caben miles/millones de transistores.

Resultado: reducción de tamaño + reducción de energía + mayor portabilidad.
En los primeros dispositivos portátiles:
