La evolución de los sistemas operativos está directamente ligada a la forma en que la humanidad ha interactuado con las computadoras. En sus inicios, las máquinas no contaban con un sistema que gestionara recursos o procesos; todo se hacÃa de forma manual y secuencial. Con el crecimiento de la computación, surgió la necesidad de ejecutar múltiples programas, administrar usuarios y controlar el acceso a los recursos del sistema.

A partir de esta necesidad, nacen los sistemas operativos modernos, cuyo rol principal es actuar como intermediarios entre el hardware y el usuario. Esta clase analiza ese proceso evolutivo y explica cómo, a partir de Unix, surgieron los tres sistemas operativos que hoy dominan la computación personal y profesional: Windows, Linux y macOS.
Comprender su origen y diferencias permite entender por qué cada uno ocupa un lugar especÃfico en el ecosistema tecnológico actual.
En las primeras computadoras no existÃa el concepto de sistema operativo. El uso de la máquina era completamente manual:


No existÃa multitarea, usuarios, permisos ni reutilización eficiente del hardware. Cada ejecución implicaba un proceso completo desde cero.
Con el tiempo, las computadoras comenzaron a requerir mayor flexibilidad y aprovechamiento de recursos. Esto llevó a la aparición de los primeros sistemas operativos primitivos, cuya función inicial era: