Si Internet solo funcionara con direcciones IP, navegar sería impráctico para los humanos: recordar secuencias como 209.97.145.61 es difícil, poco intuitivo y propenso a errores. Para resolver ese problema se creó un sistema de nombres capaz de traducir direcciones IP a identificadores fáciles de recordar, como platzi.com. A este conjunto de mecanismos se le conoce como DNS — Domain Name System, y es una parte esencial de la infraestructura de Internet. En esta clase se explica qué son los dominios, cómo se organizan, qué son los TLD, cómo se compran y cómo se configuran para finalmente apuntar a servidores reales en Internet.
Todas las computadoras conectadas a Internet tienen una dirección IP.
Ejemplo:
209.97.145.61
Los humanos no manejan bien números largos → Necesitamos un identificador simbólico.
Solución:
Asignar un nombre a cada IP, almacenarlo en una base de datos y permitir su consulta.
Esto es similar a una guía telefónica: Un nombre apunta a un número.
Antes del DNS, la traducción nombre → IP se almacenaba en un archivo global llamado:
hosts
Problema: No escala.
Una vez Internet pasó de cientos a millones de nodos, dicho archivo se volvió inviable.
Solución: crear un sistema distribuido, jerárquico y resoluble globalmente.
Ese sistema es: