📘 Introducción

Si Internet solo funcionara con direcciones IP, navegar sería impráctico para los humanos: recordar secuencias como 209.97.145.61 es difícil, poco intuitivo y propenso a errores. Para resolver ese problema se creó un sistema de nombres capaz de traducir direcciones IP a identificadores fáciles de recordar, como platzi.com. A este conjunto de mecanismos se le conoce como DNS — Domain Name System, y es una parte esencial de la infraestructura de Internet. En esta clase se explica qué son los dominios, cómo se organizan, qué son los TLD, cómo se compran y cómo se configuran para finalmente apuntar a servidores reales en Internet.


1. Problema inicial: humanos vs números

Todas las computadoras conectadas a Internet tienen una dirección IP.

Ejemplo:

209.97.145.61

Los humanos no manejan bien números largos → Necesitamos un identificador simbólico.

Solución:

Asignar un nombre a cada IP, almacenarlo en una base de datos y permitir su consulta.

Esto es similar a una guía telefónica: Un nombre apunta a un número.


2. Origen histórico del DNS

Antes del DNS, la traducción nombre → IP se almacenaba en un archivo global llamado:

hosts

Problema: No escala.

Una vez Internet pasó de cientos a millones de nodos, dicho archivo se volvió inviable.

Solución: crear un sistema distribuido, jerárquico y resoluble globalmente.

Ese sistema es: