Al principio, no sabía exactamente qué modelo de furgoneta quería, pero sí tenía clara una cosa: no quería una muy grande. Al ser mi primera camper, quería algo pequeño (pero no demasiado pequeño) y manejable. Además, de momento vivo en una ciudad grande, y no quería un mastodonte que no pudiese aparcar en ningún lugar.
Eso ya limitaba las opciones. Pero tenía otro criterio importante. Voy a invertir bastante dinero, tiempo y esfuerzo en esta furgoneta. En otras palabras, quiero que me dure. No quiero una lata a la que tenga que ajustar los tornillos cada mil km, o que me deje tirado después de 50.000.
Después de estar viendo unos cuantos modelos, me decanté por la Mercedes Vito. Vale, son un poco más caras, pero Mercedes suele durar más. Tengo un conocido que ha tenido muchas furgonetas camper en su vida y ha estirado las Vito hasta los 600.000 km. Y además, es bonita.

Y finalmente, quería algo de menos de 150.000 km, y no muy vieja tampoco (alrededor de los 10 años). Por la misma razón que hace dos párrafos: quiero que me dure. Y además, quería que me valiese entre 10 y 15 mil euros. Con como están los precios últimamente esto no era bastante realista. Pero quien busca, encuentra, lo que me lleva a la siguiente sección.
Si has comprado un coche de segunda mano (o cualquier cosa en realidad), ya sabrás la gran cantidad de opciones que te pueden salir. A mí se me hacía difícil comparar varias ofertas con 16.000 pestañas abiertas en el navegador, así que me hice un pequeño programita para “scrapear” varias páginas de venta de segunda mano españolas y alemanas.

Primera versión de la mini-app para buscar furgos.
De momento dejo la lista de páginas y aplicaciones que visité:
Pues bastante sencillo: pedí un préstamo. Una vez encontré unas cuantas furgonetas que se ajustaban a esos criterios, aproveché una oferta del banco y pedí 14.000€. Supongo que con eso, parte del sueldo, y algo de mis ahorros podré completar la compra y la camperización.
Hay una cosa que aún no he contado. Cuando pensaba en comprar la furgoneta, mi hermana estaba trabajando y viviendo en Berlín. Todo ventajas: